Ir al contenido principal

Salmo de un corazon feliz


¡Aleluya, Señor! Guárdame pues tú eres mi refugio.
¡Aleluya, Señor! Acógeme pues tú eres mi casa y mi tienda.
¡Aleluya, Señor! Protégeme, pues tú eres mi escudo en la pelea.
Yo digo de todo corazón: Tú eres mi Señor, el Dios de mi vida.
Yo digo en mi corazón: tú eres mi bien y fuera de ti no hay nada.
Tú eres el goce y la alegría de mi corazón para siempre.
Tú eres grande, magnífico, capaz de llenar mi existencia.
Me uno a los que creen en ti y te digo: Te adoro, Señor.
Me uno a los que esperan en ti y te digo: Espero en t i , Señor.
Me uno a los que aman de corazón y te digo: Te amo, Señor.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
Tú eres, Señor, el Todo de mi existencia, la plenitud de mi vida.
Las cosas que busco, Señor, fuera de t i , son polvo y basura.
Los ídolos que desafían mi vida son marionetas sin libertad.
Los «dioses» que gritan felicidad a mi lado, son paja al viento.
Mi vida es para t i , mi Bien y mi Todo: ¡Te pertenece!
Mis ilusiones y mis utopías están puestas en tus caminos.
Tú eres el Dios que salva, porque tu nombre es Amor sin medida.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
Eres la parte de mi herencia, eres el buen vino para mi copa;
con tu gracia y tu fidelidad, mi suerte aseguras cada día;
mi felicidad está pendiente de la palabra de tu boca,
y mis ojos buscan sin cansarse la sonrisa de tus labios.
Te bendigo, Señor, porque me quieres y me aconsejas.
Te alabo, Señor, porque llenas mi corazón de tus delicias.
De ti lo espero todo y es preciosa para mí tu gracia.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
30
Tú caminas a mi lado y guías el sendero de mi vida;
tú estás en medio de mi existencia
y me hablas al corazón con ternura.
Contigo me siento seguro y la marcha se hace ligera;
contigo no vacilo al dar mis pasos y me siento acompañado.
Mi corazón se me alegra y mis entrañas saltan de gozo:
me siento feliz como un gorrioncíllo en el alero del tejado,
me siento feliz como una gaviota volando en libertad,
me siento feliz como una estrella colgada del azul en la noche.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
Mi corazón descansa, se siente junto a ti satisfecho;
tu Espíritu me conduce a la verdad plena y me siento libre;
tu amor, constante como una ola, da seguridad a mi vida;
y tu rostro, como sol de mediodía, inunda de luz mis pasos.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
Enséñame, Señor, el camino de la vida y dame el don del vivir;
tu rostro esté siempre presente
a lo largo de mis noches y mis días
y hazme gozar en lo interior de mi ser tu amor verdadero.
Eres mi delicia, eres mi esperanza; eres mi tesoro, eres mi bien;
soy feliz contigo y salto de gozo
como un cervatillo en la montaña.
Alegra siempre mi corazón, oh Dios de la fiesta y la danza;
alegra mi corazón joven que busca en ti su mirada.
¡Aleluya, amén, aleluya! Dichoso el hombre que cuenta contigo.
(basado en el Salmo 15) del libro Salmos de un corazonJoven

Comentarios

josefina torres ha dicho que…
buenísimo tu blog. aleluya por ti, por nuestro Dios a quien le damos gloria con las cosas hermosas que podemos hacer en su nombre para seguir colaborando en la construcción de su Reino.
gracias hermano sigue adelante. cada día Dios te llama, te envía, te habla para que seas su instrumento.
ojala cuelgues salmos de acción de gracias actualizados. te lo agradezco
josefina torres ha dicho que…
FELICITACIONES POR TU BLOG. GRAN AYUDA PARA TODA PERSONA QUE NECESITE DE DIOS.
ALELUYA

Entradas populares de este blog

ORACION DE LA NOCHE

Ya es de noche Señor quedate en esta tu casa la quietud y el silencio reinan en este instante la frescura de la noche indica que es hora del reposo, mira que ya es tarde, es hora del descanso quédate esta noche una vez mas. Gracias por haberme acompañado a lo largo de este dia en mis actividades cotidianas, en el diario caminar ¡vaya que este dia hubo grandes momentos! Para agradecer, para compartir, para sonreir y para reflexionar. Para darte gracias y alabarte por tu presencia en mi vida Ya es de noche Señor que el descanso llegue a nuestros cuerpos para recuperar las energias y así el dia de mañana al clarear el dia pueda contemplar con salud y gozo un dia mas en tu presencia. En tu presencia la vida cobra sentido... concedeme la gracia de vivir siempre asi... en tu amor. Gracias Señor buenas noches...

Salmo de un corazón joven ante la vida

Yo te invoco, Señor, ven de prisa a mí y ayúdame. Escucha mi voz cuando a ti clamo; te necesito. Que mi oración suba ante ti y toque tu corazón; que al alzar mis manos, descubras mi angustia. Tengo miedo a caer cuando soy tentado; me siento inseguro y en mí no hay consistencia; estoy aprendiendo a vivir y los miedos me dominan; pon un vigía a la puerta de mi corazón joven. No dejes que mi corazón frágil tienda al mal; no le dejes huir y perderse entre el barullo loco; encauza las tendencias poco limpias de mi corazón ciego; no me dejes que me amarren las redes del mundo y sus cantos de sirena. Ante mí, Señor, está el camino del mal con todas sus ofertas; ante mis ojos, las propuestas más sugerentes; y, además, el tedio, el asco, la desgana y la indiferencia, todo junto, me amenazan y me piden que me integre en sus redes. Abre mi corazón joven, Señor, al mundo de lo bello y verdadero; dale la luz para que rasgue la tiniebla de mis ojo...

invítame un café :)

Estimados amigos debido a que no percibimos ninguna aportación por parte de Google o YouTube si consideras que nuestro trabajo tiene algún valor para tu vida o labor evangelizadora, y si gustas, puedes apoyarnos con una pequeña cantidad para poder continuar con nuestra labor evangelizadora si es que así lo crees oportuno "invítame un café" es sólo una frase no literal,  que en otras palabras equivale a  "si gustas aportar algo da lo que tú gustes, por pequeña que sea la cantidad esta puede see de utilidad para muchos. En este tarjeta de Oxxo (sólo para México) a tu aportación te cobrarán $5  de comisión, solo di que vas a depositar a tarjeta Spin . Muchas gracias y que Dios te bendiga